Daniel Ricciardo: “El problema no es mi culo”

Daniel Ricciardo confirma su problema de anchura de caderas para caber en el cockpit del Red Bull

Ricciardo problemas cadera

“Son mis caderas” entre risas decía el de Australia en respuesta a los rumores de que en realidad no podría caber en una de las cabinas del Red Bull Adrian Newey del próximo año.
Tengo las caderas anchas. No es mi culo por suerte. Supongo que es genético. Incluso cuando fiché por Toro Rosso que teníamos que hacer algunos ajustes del asiento y lo hicieron algunos análisis para hacer esa parte en particular de la cabina un poco más amplio, por lo que no estamos sentados en el real de la fibra de carbono”.
“Pero sí, he oído que Adrian le gusta construir pequeños coches de carreras. No puedo hacer mucho al respecto. Incluso si sigo una dieta masiva mis huesos de la cadera no van a cambiar

Había rumores de que estaba en la fábrica de Red Bull esta semana para un ajuste asiento especial –las posibilidades de Ricciardo, de un movimiento a Red Bull para 2014 se ven bien-.

El australiano, eso sí, dejó claro que su anchura de caderas no será inconveniente para alcanzar su sueño de pilotar para Red Bull. “Para nada, me afeito las caderas si es necesario. Podría morir de pérdida de sangre, pero merecería la pena”, explica en tono de humor.

Por el momento, el equipo de la famosa bebida energética no ha hecho oficial que Ricciardo vaya a ser el sustituto de Webber, aunque todas las informaciones y detalles apuntan a que así será. Detalles como por ejemplo que Ricciardo se haya mudado a Mónaco, un paraíso fiscal, después de cinco años viviendo en el Reino Unido. “Sí, me mudé a Mónaco la semana pasada”, confirma. Eso sí, no quiso decir que eso significara que su pase a Red Bull estaba hecho: “Hasta que no haya algo hecho no me voy a emocionar, y si no se hace, tampoco me mataré”, concluye.

Esta noticia hace que se tarde más aún en conocer al sustituto de Mark Webber, ya que si bien se dijo que Ricciardo pilotará para los de Milton Keynes en 2014, el diseño radical de Newey puede jugar un papel fundamental en la elección del piloto como ya ocurrió en el pasado. Es famoso el pasaje en el que Coulthard se quejó de la poca visibilidad de los espejos retrovisores y la respuesta del ingeniero: “Aquí es más fácil cambiar un piloto que un espejo”. Al año siguiente ya no pilotó para ellos.

Fuente: telegraph.co.uk

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