Ronnie Peterson: La leyenda

Antes que nada he de aclarar que si bien no tuve el privilegio de vivir la época dorada del automovilismo, que abarcó las décadas de los 60, 70 y 80, no me ha dejado de maravillar leer sobre las hazañas de aquellos héroes que luchaban, ya con sus maquinas, ya con la pista, ya con los otros pilotos, para hacer el deleite del publico y la realización propia como seres humanos al alimentar esa suerte de instinto de competición.

1973 Watkins Glen Ronnie Chapman

Por: @edgargomezgodoy

El concepto de héroe que aplico a este contexto es el de aquel que realiza un acto que bien no nos resultaría posible emular por el apego a la vida y la supervivencia, que nos dejan dentro de los margenes de la prudencia en condiciones normales.

En este sentido, uno de mis héroes (los tengo varios, de esta epoca) es Ronnie Peterson.

Quizás por la formación conductiva que da escandinavia con su clima frío y caminos con nieve o hielo, encontramos en Bengt Ronnie Peterson a un piloto capaz de llevar ese estilo de conducción con derrapes propia de los karts a los coches  Fórmula.

Durante la segunda mitad de los 60 hizo carrera en Fórmula 3 y Fórmula 2 hasta alcanzar el debut en la Fórmula 1 con uno de los ambiciosos March, el 701 en este caso. Igual que el que manejaba el campeón del mundo vigente en ese entonces, Jackie Stewart.

Tiempos altos en clasificación y resultados alternados entre el umbral de los puntos y averías marcaron su temporada debut, en ese rocambolesco 1970 que dejó a un campeón post mortem (Jochen Rindt), un vice que pudiendo obtener el titulo, no lo deseaba (Jacky Ickx), y un novato venido del Brasil (Emerson Fittipaldi),  que lograba su primera victoria para encaminar 11 temporadas con dos títulos.

1970 Monaco Ronnie

En su segundo año, a los mandos de ese particular y poco estético March 711, logra 5 podios, entrando en 7 ocasiones en la zona de puntos, obteniendo el subcampeonato detrás de Jackie Stewart, quien hacia debutar a los primeros coches fabricados por el equipo de Ken Tyrrell y Derek Gardner con un incuestionable campeonato.

71IT-D013

Ronnie Peterson, March Ford-Cosworth 711

1972 no fue una buena temporada en números, 9º en la clasificación general con un solo podio y entrando en los puntos en 5 grandes premios. Una ulcera hacía que Stewart desista de luchar por el titulo, quedando este en manos del joven Fittipaldi.

1972_March_721G_Ford_Ronnie_Peterson_ALE03

En 1973 da el salto a Lotus, tenía en sus manos al Lotus 72D, un coche de 4 temporadas, actualizado y que gozaba de plena salud competitiva. Hacía dupla con el campeón vigente. Sus resultados en clasificación eran arrolladores: 9 pole positions, 4 victorias y 3 podios. Incluido un impasse con Fittipaldi luego del GP de Italia, que motivaría la salida del brasileño rumbo a McLaren y su segundo campeonato.

1973 Mosport Largada

1974 y Ronnie hacía el deleite de la afición con un poco eficiente Lotus 76, tal sería el fracaso del coche que retornaban a una nueva actualización del 72: 1 pole, 3 victorias con un podio más dos carreras en los puntos para quedar quinto en la clasificación, en una temporada en la que Fittipaldi se sirvió de su M23 y de la indecisión de Ferrari para apostar por un piloto para el titulo que perfectamente pudo quedar en Maranello.

Ronnie Peterson (SWE) (John Player Team Lotus), Lotus 76 - Ford Cosworth V8 Jarama 1974

1975 fue el año que evidenció la obsolescencia del Lotus 72, no pudiendo subir del 8º puesto en clasificación y carrera, salvo en Mónaco. Era momento de cambiar de aires para el de Orebro. Sus alternativas eran pocas en un año en el cual Ferrari tenia a Lauda como al salvador de la sequía de títulos que traía desde 1964, McLaren quedaba con el prometedor James Hunt. Sólo quedaba March como opción viable.

Anderstorp 1975 Brise & Donohue follow an acrobatic Ronnie.

1976 fue un año desastroso en función a los resultados obtenidos, salvo una pole position en Holanda y una fantástica victoria en Italia, penó por fallas mecánicas en su March 761, viendo desde muy lejos la remontada de Hunt, durante la convalecencia de Lauda luego de su terrible accidente en Nürburgring, que acabaría con la coronación del británico en la ultima prueba disputada en Fuji.

1976 Mosport Ronnie

1977  pasaba por Tyrrell, quienes en una arriesgada apuesta por el P34 hacían una versión B que harían a las armas de Peterson y Patrick Depailler. Los resultados estuvieron lejos de lo anhelado. Sólo un podio en Bélgica y otras dos carreras arañando puntos. Una situación desafortunada hacía que Gunnar Nilsson se retire de la competición, quedando un lugar en Lotus para una segunda oportunidad para Ronnie con los coches de Colin Chapman.

1977 Anderstorp Ronnie Peterson

Para 1978, el trato era claro, sería el piloto #2, encargado de consolidar las victorias del equipo detrás de Mario Andretti. Tendría en sus manos a los revolucionarios Lotus 78 y 79. Obtendría dos poles, 2 victorias y 5 podios, puntuando en todas las carreras que finalizó.

1978 lotus 79

Hasta el fatidico Gran Premio de Italia.

Habiendo roto el chasis de su Lotus 79 en las practicas, el equipo preparo un 78 hecho a la medida de Andretti quien era bastante mas bajo que el sueco. A la propia incomodidad se sumaba el riesgo en caso de choque. Todo estaba dado para hacer a la tragedia.

Una largada desorganizada acababa en un múltiple accidente entre el novato Riccardo Patrese, Ronnie Peterson y Vitorio Brambilla como principales protagonistas. Peterson era sacado consciente del coche gracias al trabajo de sus colegas, en apariencias, el que revestía mayor gravedad era Brambilla, quien habia recibido el impacto de una rueda en la cabeza quedando inconsciente. La desorganización de los equipos médicos resultaron en una tardía asistencia del Sueco, que derivaría en su posterior fallecimiento en el hospital, días después.

La victoria y el campeonato eran para Mario Andretti y Lotus, sin embargo no había nada que celebrar. El automovilismo quedaba huérfano de uno de sus ídolos, de sus principales animadores a fuerza del manejo espectacular del “super sueco”, quien obtenía el vicecampeonato como título póstumo. Su honestidad como competidor y su respeto a la palabra empeñada hicieron parte a la leyenda.

1978 monaco Ronnie Peterson

Su trágica desaparición serviría de precedente suficiente para que la organización designe a un medico encargado de la atención a los pilotos a lo largo de toda la temporada.

Fue de los últimos pilotos de una era donde el estilo de manejo sumaba al espectáculo siendo efectivo a la vez. Es con seguridad un campeón sin corona.

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